Psicogenealogia desde las Neurociencias

Basado en Psicogenealogia, Neurociencias, y Psicologia Jungiana

Desde las Neurociencias vamos a estudiar, observar, reconocer y sentir, el origen psicobiológico de nuestra ancestralidad. La herencia está en nuestros genes, en nuestra psiquis, y la ciencia cada día avanza en demostrar, cómo este hilo rojo nos inter-conecta a todos, generación tras generación. Este hilo (la sangre), teje el destino de cada individuo, dentro de cada familia.

Todos hemos nacido de un espermatozoide y de un óvulo. Así se constituyen nuestro patrimonio g

enético, nuestra herencia biológica. Pero nuestra herencia no está hecha únicamente de células, carne y sangre, también es psicológica. Frecuentemente sin saberlo, inconscientemente. Nacemos en el seno de cierta sociedad, en una época dada, en un país particular. No seríamos el mismo o la misma si viviéramos en la Edad Media o dentro de tres siglos. Si hubiéramos nacido en otra civilización, en un país lejano, tendríamos otras costumbres, otros modales, otra visión de la vida. Para ciertos niños de hoy, ya no se puede decir que han nacido del encuentro de un hombre y de una mujer: la fecundación se hizo por el esperma puesto en banco anónimamente o la gestación por una madre portadora. Sucede lo mismo con nuestra familia. Criados por nuestros vecinos, seríamos totalmente diferentes. Las personas que nos educan bebé, niño, adolescente, nos dan, por procesos que vamos a ir viendo a lo largo de estas entregas, un patrimonio psicogenealógico. Tomemos el caso más frecuente en que nuestros padres biológicos son los que velan por nosotros. A partir de nuestra concepción, somos objeto de proyecciones por parte de nuestra familia. Somos deseado(a)s o no lo somos, esperado(a)s como hijo o hija, fantasmado(a)s, soñado(a)s en cuanto a nuestro físico, nuestro carácter, nuestras aptitudes. Primero somos un niño imaginario. En nuestro nacimiento, recibimos nombre(s) y apellidos (el tema del apellido merece un capitulo entero aparte, en el taller lo vemos, no obstante seria bueno comenzar a preguntarnos, porque en algunos países negamos la familia materna?) Al crecer, somos definidos, etiquetados según ciertas características corporales, sexuales, afectivas, intelectuales, artísticas, en función de los miembros de nuestro árbol genealógico, por comparación también con nuestros eventuales hermanos y hermanas.  Durante nuestro crecimiento, nos identificábamos con nuestra madre o nuestro padre. Estos gigantes, para lo pequeños que somos, representan el mundo, la realidad, la verdad. Los imitamos, aprendiendo a través de ellos lo que significa ser humano, ser hombre, ser mujer, lo que es la pareja, la familia. Descubrimos la vida a través de ellos. Después de sufrir un conjunto de proyecciones familiares e identificarnos con nuestros padres y ciertas personalidades de nuestro árbol genealógico, instalamos muy naturalmente un sistema de repeticiones. (y mecanismos varios de afrontamiento, entre ellos los mas comunes son: el desplazamiento, la proyección, le negación, la sublimación, etc. Es muy importante poder identificar que mecanismo accionamos en la vida con mayor asiduidad, dado que allí, se manifiesta la Sombra, y allí donde el farol de la conciencia debe alumbrar para accionar las herramientas correctas que den luz) Repetimos las opiniones, los comportamientos, las relaciones, las actuaciones de nuestra familia. Si éstos nos convienen, esto no provoca tensiones en nosotros. En cambio, algunos adoptan sistemáticamente la posición contraria a lo que conocieron. Es lo que se llama el “contra – guión”. Pero reaccionar “a lo opuesto de” siempre es actuar “en función de”. Para la mayoría de nosotros, en algunos campos de nuestra vida, estas repeticiones conllevan conflictos interiores. No hacemos lo que deseamos y no deseamos lo que hacemos. Se efectúa una separación entre nuestro consciente que expresa ciertas aspiraciones y nuestro inconsciente que traduce deseos desconocidos, oscuros, reprimidos. Muchas personas piensan que porque hacen lo contrario que hicieron sus padres, están fuera de la repetición sin darse cuenta que lo único que han hecho es dar vuelta la moneda, pero … La Moneda es LA MISMA.  Volvemos a encontrar las mismas dificultades en filigrana de nuestra existencia: siempre tenemos los mismos problemas en nuestra vida profesional, encontramos el mismo tipo de hombre o mujer en nuestras relaciones afectivas, volvemos a vivir las mismas situaciones. Nuestras angustias, nuestros fracasos nos persiguen. ¿Cómo salir de estas trampas?

El primer objetivo de la psicogenealogía es el hacernos tomar consciencia de nuestros mecanismos familiares, esta familia que nos habita. Somos el fruto de una larga cadena. En lo más hondo de nosotros, no sólo viven nuestros padres, sino que también los padres de éstos, o sea nuestros abuelos, incluso nuestros bisabuelos aun cuando no los hayamos conocido. En nuestra alma, viven nuestros hermanos y hermanas, nuestros primos y primas. Adentro nuestro viven también amigos de la familia, adultos que amamos u odiamos durante nuestra infancia (servicio doméstico, maestro o profesor, médico, religiosos, etc.), niños, adolescentes que eran nuestros amigos íntimos o nuestros compañeros.

El segundo objetivo de la psicogenealogía es  el ayudarnos a liberarnos de cargas familiares que nos impiden vivir según nuestro deseo de autenticidad e originalidad. Para esto, vamos a empezar la búsqueda de nuestro yo auténtico, aprender a amarnos, a estar en paz con nosotros mismos para estar mejor, para actuar mejor, para amar mejor a los demás y la vida. Y si tenemos hijos, separaremos lo saludable de lo insano  para darles lo mejor de nuestra historia familiar y  de nuestra experiencia de vida.

Los invito a recorrer juntos este camino de SANACIÓN, abrazo del alma. Victor

Formación a cargo de:


Lic. Victor Morales (Argentina)

Licenciado en Psicología, Master en PsicoNeuroInmunoEndocrinologia - Doctorado en Neurociencias